%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
.jpg)
En estas edades el juego evoluciona constantemente. Aunque muchas veces observamos un juego paralelo, donde cada niñ@ explora materiales e intereses distintos, poco a poco van surgiendo momentos compartidos: se miran, se imitan, intercambian objetos y terminan creando pequeños juegos en común. Es maravilloso ver cómo, respetando sus propios tiempos e intereses, comienzan a descubrir el valor de jugar junto a otros.
Con la llegada del calor también hemos realizado algunos cambios en nuestros horarios. Ahora aprovechamos las primeras horas de la mañana para salir al patio, disfrutar del aire libre y del movimiento, y después continuamos la jornada dentro del aula. Adaptarnos al tiempo y a las necesidades reales de los niñ@s es fundamental, ya que el juego al aire libre les aporta aprendizaje y múltiples oportunidades de descubrimiento.
%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
%C3%B1.jpg)
%C3%B1.jpg)
%C3%B1.jpg)
%C3%B1.jpg)
%C3%B1.jpg)

%C3%B1.jpg)
%C3%B1.jpg)
%C3%B1.jpg)




.jpeg)

%C3%B1.jpg)
%C3%B1.jpg)
%C3%B1.jpg)
%C3%B1.jpg)

%C3%B1.jpg)
%C3%B1.jpg)
%C3%B1.jpg)

%C3%B1.jpg)

%C3%B1.jpg)