"Mirar", por Daniel Calméls
... La madre no ve al hijo, lo mira. Esta mirada le confirma que su hijo es el más lindo del mundo. La mirada amorosa no ve, está entre la visión y la ceguera. Esta carga de subjetividad que diferencia la mirada de la visión, la ubica en una producción humana difícil de reemplazar. La mirada, más que una propiedad de la vida orgánica, es una construcción corporal.
Debemos diferenciar, entonces, las problemáticas de la infancia que comprometen la capacidad de ver o la de mirar.
Mirar es reconocer, amar y dar lugar al otro, en la infancia no basta con que el niño vea el mundo: necesita ser mirado para construirse como sujeto.


%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)

%C3%91.jpg)

%C3%91.jpg)


%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)