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En un aula con grupo mixto, donde conviven bebés y niñ@s de 1, 2 y 3 años, se generan valiosas oportunidades de aprendizaje. Los más pequeños observan y experimentan lo que hacen los mayores, despertando en ellos el deseo de imitar, avanzar y atreverse a probar nuevas habilidades de forma espontánea. Al mismo tiempo, los mayores desarrollan empatía, paciencia y habilidades sociales al interactuar con los más pequeños.
Este tipo de convivencia favorece la adaptación al otro, el respeto por los diferentes ritmos de desarrollo y el aprendizaje natural a través de la observación y la experiencia compartida. Como educadora, es fundamental acompañar este proceso respetando las necesidades individuales de cada niñ@, ofreciendo una variedad de materiales y propuestas como pintura, muñecos,comiditas o tijeras disponibles al mismo tiempo, para que cada uno pueda elegir libremente según sus intereses y momento evolutivo. De este modo, se fomenta la autonomía, la curiosidad y un aprendizaje significativo en un entorno rico y diverso.
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