%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
El juego simbólico nos permite observar cómo los niñ@s imitan no sólo acciones cotidianas, sino también emociones, palabras y gestos de los adultos de referencia. En el rincón de la casita, preparan la comida del bebé, calientan el biberón o lo bañan, reproduciendo el lenguaje y el tono afectivo que escuchan en casa o en la escuela.
Hoy, mientras bañaba al muñeco, se reprodujo una escena vivida el día anterior: regañaba al “bebé” por tirar agua al suelo, utilizando expresiones y gestos muy similares a los de su padre cuando se enfadó durante su propio baño. Al comentarlo con la madre, esta confirmó que esa situación había ocurrido.
Este hecho refleja cómo, a través del juego, los niñ@s elaboran experiencias recientes y ponen en práctica los modelos relacionales que están construyendo. Tal como señalan las teorías del apego, estas vivencias con las figuras de referencia se interiorizan y se manifiestan después en su juego, mostrando cómo comprenden y procesan las emociones y los vínculos afectivos.

%C3%91.jpg)
%C3%91.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario