




REFORMA ESCOLAR COSTO CERO por Alessandro D’Avenia
En la
escuela de hoy hay muchas cosas que no funcionan. Tengo una idea de
reforma a costo cero. Primero, tener la puerta de las aulas abiertas
para que todos vean lo que hace un profesor en clase.
Segundo, preparar la lección (no todos se las preparan).
Tercero, implicarse en primera persona en aquello que se dice: si Dante no cambia mi vida no tiene sentido enseñarlo.
Cuarto, tener en cuenta el destino de cada alumno, ayudándolo a
descubrir sus puntos fuertes y a convivir con sus puntos débiles.
Quinto, sonreír.
Sueño con una escuela que no sea un amortiguador social o una reserva
de votos para los políticos, sino una fragua de vidas valientes y
enamoradas de la verdad, el bien y la belleza. Sueño con una escuela en
la que no se dé la misma “sopa” a todos sino que se construyan
recorridos personales. Sueño con una escuela en la que padres,
profesores y estudiantes colaboren realmente: es el único “triángulo
amoroso” en el que, si todos se aman, son felices. Esta escuela ya
existe, pero necesitamos ampliar sus confines.